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Cómo almacenar mejor la flor de cannabis

Al igual que cualquier otra materia orgánica, la flor de cannabis seca no dura para siempre. Por lo tanto, la mejor manera de conservar su frescura es asegurarse de almacenarla de forma que se prolongue su vida útil. A continuación, descubre por qué es importante un almacenamiento adecuado y obtén algunos consejos sobre cómo prolongar la frescura de tus flores con las condiciones y técnicas de almacenamiento correctas.
¿Por qué es importante un almacenamiento adecuado?
Los cannabinoides y terpenos de la planta de cannabis, que influyen en su potencia, sabor y aroma, se degradan naturalmente con el tiempo. Para ralentizar esta degradación natural, es importante almacenar el cannabis correctamente y así garantizar la mejor experiencia sensorial posible.
Almacenar cannabis en un ambiente demasiado húmedo puede provocar la aparición de moho. La mayoría de las veces, se pueden ver las esporas de moho. Sin embargo, a veces se perciben malos olores sin que se vea moho. Si al partir las flores no se oye el crujido característico, el cannabis está demasiado húmedo.
Por otro lado, almacenar el cannabis en ambientes con poca humedad puede resecarlo y hacerlo inservible. Si al abrir las flores de cannabis se desmoronan al tacto, significa que están demasiado secas para consumirlas.
Usar un recipiente inadecuado para tu cannabis también puede provocar que las flores huelan al recipiente. Esto indica que el recipiente no tiene una carga neutra, lo que significa que el cannabis está interactuando con él y sufriendo transformaciones físicas cuando debería permanecer estable.
¿Te interesa saber más? Consulta nuestro artículo sobre por qué el cannabis se estropea.
¿Qué debo tener en cuenta al almacenar cannabis?
El entorno en el que se guarda el cannabis es clave para garantizar su correcto almacenamiento a largo plazo. Deberá tener en cuenta los siguientes factores ambientales al almacenar cannabis:
- Exposición a la luz: Guarda el cannabis en un lugar fresco y oscuro, preferiblemente a temperatura ambiente, alejado de la luz natural y de la luz solar directa. Los rayos UV del sol son especialmente dañinos para el cannabis, ya que aceleran rápidamente la descomposición de los cannabinoides y terpenos.
- Exposición al aire: Guarda el cannabis en un recipiente hermético, idealmente con cierre al vacío. La exposición al oxígeno acelera la degradación de los cannabinoides y terpenos, al igual que la exposición a la luz.
- Humedad: Lo ideal es almacenar el cannabis con una humedad relativa del 59 al 63 %. Niveles de humedad bajos pueden resecar demasiado el cannabis para su consumo. Niveles de humedad altos pueden provocar la aparición de moho. Invertir en paquetes de control de humedad bidireccionales puede ayudar a mantener el nivel de humedad del cannabis adecuado.
- Temperatura: En un mundo ideal, tu cannabis nunca debería estar expuesto a temperaturas superiores a 21 grados Celsius (70 grados Fahrenheit), pero la temperatura ambiente es aceptable para su correcto almacenamiento. Por encima de esta temperatura, los terpenos del cannabis pueden comenzar a polimerizarse, lo que puede alterar su aroma y sabor. Las altas temperaturas también favorecen el crecimiento bacteriano y la degradación del cannabinoide THC.
- Tipo de contenedor: Los recipientes fabricados con materiales de carga no neutra pueden interactuar con el cannabis y alterar su composición química. Este fenómeno explica por qué los frascos de vidrio y los tarros de conserva son los más comunes para almacenar cannabis. El vidrio es un material de carga neutra que no interactúa con el cannabis. El plástico, en cambio, no es neutro, por lo que solo debe utilizarse para almacenar pequeñas cantidades de cannabis a corto plazo.
- Tipo de cannabis: Los comestibles, tinturas y concentrados de cannabis tienen pautas de almacenamiento diferentes a las de la hierba seca. Si bien todos los tipos de cannabis comparten ciertas normas básicas de almacenamiento, los comestibles, por ejemplo, son perecederos y deben conservarse de la misma manera que otros alimentos perecederos.Lea el envase y siga las instrucciones.
¿Cuál es el mejor entorno para almacenar cannabis?
Para empezar, no guardes tu cannabis en el envase original del dispensario, ya que no es lo suficientemente hermético. Del mismo modo, no lo guardes junto con otros accesorios para fumar o vapear, ya que probablemente introducirán factores ambientales indeseables.
El entorno óptimo para almacenar cannabis es un recipiente de vidrio oscuro y fresco con cierre hermético al vacío, una humedad relativa del 59 al 63 % y una temperatura no superior a 21 grados Celsius (70 grados Fahrenheit). El sellado al vacío puede ser complicado, la humedad es mucho más difícil de controlar que la temperatura, y 21 grados Celsius (70 grados Fahrenheit) es algo más frío que la temperatura ambiente, pero con las herramientas adecuadas se pueden lograr las tres condiciones.
Puedes mejorar el cierre hermético de tu recipiente de vidrio favorito con un accesorio de sellado al vacío. Estas bombas, que pueden ser manuales o eléctricas, ofrecen una protección adicional contra la exposición al oxígeno, más allá del sellado estándar de los frascos de vidrio. Los frascos Mason ofrecen un cierre especialmente hermético, pero un sellado al vacío completo puede proteger aún más tu cannabis.
Es posible controlar la humedad dentro de recipientes sellados con paquetes de control de humedad bidireccionales. Estos dispositivos extraen la humedad de otros objetos en entornos pequeños y controlados, o bien la reintroducen en el ambiente según sea necesario.
Para mantener tu cannabis a una temperatura constante no superior a 21 grados Celsius (70 grados Fahrenheit), considera bajar la temperatura del aire acondicionado en la habitación donde lo almacenas. Ajustar el termostato uno o dos grados por debajo de 21 grados, junto con las técnicas mencionadas anteriormente, puede contribuir significativamente a prolongar la vida útil de tu cannabis.
Merece la pena, tanto para el tiempo como para el bolsillo.
Con el cuidado adecuado, podrás sacarle el máximo partido a tu cannabis, conservando su integridad y potencia durante meses después de la compra. Solo necesitas algunas herramientas útiles y el lugar de almacenamiento apropiado.